colocado sobre dos troncos a los que se les habían talado sus ramas previamente.
El anciano ermitaño transmitió los que habían entrado en el atrio una visión de la que ellos mismos serían protagonistas.
El hombre estaba suspendido colgando del pie izquierdo, con la pierna derecha cruzada formando un ángulo de noventa grados. Sus dos manos estaban atadas, por encima de su cabeza y estaba dejando caer al suelo monedas de oro.
El hombre se encontraba solo, supuestamente ante su destino, sometido al holocausto que ya había aceptado y nadie podía acercarse a él ni arrebatar las monedas durante tres días y tres noches consecutivas.
La posición del hombre hacía que impulsara hacia abajo lo que había estado arriba, y viceversa.
Supuestamente, tenía un desdoblamiento provocado, y podía ponerse en contacto con su raza y su patria sin abandonar la materia de manera definitiva, unido a ella por el frágil lazo que le había ocultado hasta entonces la serpiente.
El holocausto debía celebrarse bajo el signo del zodiaco Libra, con la Luna en cuarto menguante.El ahorcado es la carta de la generosidad, del servidor devoto, del sacrificado voluntarioso, en definitiva es el hecho consumado. Simbolizada por la letra egipcia Lamed.
El horóscopo está representado con la luna en Tauro.