Pudo apreciar que el también llamado emperador tenía la misma actitud que la emperatriz, y su mirada fija en el infinito. El discípulo lo miró durante largo rato sin pronunciar palabra.
El Príncipe Alquimista se encontraba sentado sobre una piedra cúbica, en cuyo lado delantero podía verse una especie de gato con cuerpo de pantera, quien era el guardián del secreto del templo.Sobre la cabeza del Príncipe Alquimista se pudo ver dibujado el signo de Escorpio, y en su pecho, sobre un círculo dorado, se vio el águila que mostraba la constelación de origen.
Entonces, su pierna derecha se cruzó sobre la izquierda, formando un ángulo de 90 grados.Ellos no intercambiaron palabra, pero llegó el momento en que el discípulo debía seguir su camino.
Esta carta simboliza el gobierno terrenal. Se representa a Urano en Acuario. La letra egipcia dibujada en ella es Daleth. El significado de esta carta está ligado a la autoridad y al poder.