quien vertía el agua de un ánfora a otra, habían pasado tres días completos, tiempo adecuado para permitirles ver la imagen complementaria.
En la visión aparecía una doncella arrodillada, desnuda, con un pie en tierra y otro en el mar, de perfil, portadora de las mismas ánforas de oro y plata que había utilizado el ángel.
La doncella vertía entonces el contenido del ánfora de oro sobre la tierra y el del ánfora de plata sobre el mar, representación del espíritu de la vida, que era fecundado alquímicamente en su interior, se expandía y fecundaba a su vez las dos matrices del planeta renovado.
Una estrella de ocho puntas se podía ver sobre la cabeza de la doncella, con dos triángulos unidos por la base en su interior.
El de abajo era elevado por el de arriba, y la materia se elevaba hacia el espíritu de la luz. Una nueva generación estaba siendo fecundada y pronto brotaría sobre el planeta. La estrella, arcano mayor del tarot egipcio.
Transformar la esencia, poner en acción los actos deseados es el mensaje de esta carta del tarot egipcio. Simbolizado por la letra egipcia Phe y representado por Saturno en Libra expresa en su seno el latido cósmico.