una vez la doncella acaba de verter su líquido en el mar y en la tierra. El espíritu alquímico que derramó fecundó el óvulo y comenzó la germinación.
En el firmamento apareció la luna nueva, que coincidía con el solsticio de verano y solamente iluminó una de las dos pirámides que aparecieron, la que estaba al lado derecho.
En el cielo, a la luz del crepúsculo pudo verse dibujado el signo del zodiaco Cáncer y sobre el dintel de la puerta de la cripta de las iniciaciones, aparecieron el signo de Acuario y del planeta Venus.
Un escorpión se dirigía del interior de la tierra hacia las pirámides, iluminado por la luna, y dos perros con cabeza de chacal, sentados pacientemente, montaban guardia a las pirámides.
Cada uno conducía el proceso alquímico de la pirámide respectiva, y guiaba los cuerpos hacia su propio destino: la muerte el de la pirámide negra, el renacer el de la pirámide iluminada.
El proceso debía acabar antes que el sol iluminara la piedra angular del gran templo, situado en la ciudad dorada. Entonces la luna terminaría su recorrido y la cripta revelaría su secreto.La luna es el arcano mayor del tarot egipcio que representa la luz mágica y el poder. Simbolizada por la letra egipcia Tzade y representada por Urano en Escorpio.
Es la carta del magnetismo personal y de la seducción.